Muchos de nosotros nos consideramos auténticos expertos al volante. Los años de experiencia y la maestría a la hora de conducir y aparcar nos ha elevado a un nivel que nuestro narcisismo es pocas veces superable. En este articulo queremos demostrar que podemos ser mejores conductores, cuidando nuestro vehículo y respetando el medio ambiente.

Aceleración

Cuando estamos frente un semáforo en rojo nos creemos que estamos en la pole position de un Gran Premio de Fórmula 1. Esperamos a que la luz se ponga en verde para acelerar, quemar rueda y salir a toda velocidad antes que el coche que tenemos a nuestro lado.

Este gesto no es recomendable ya que, en primer lugar, desgastamos el dibujo de la rueda trasera (la que nos da adherencia) y segundo estropeamos el motor con mayor rapidez, teniendo que hacernos mayores visitas a nuestro taller de Dénia.

De esta forma ahorraremos combustible, ya que la inyección en carga es inferior. Recuerda, salidas progresivas y sin aceleración brusca.

Presión de los neumáticos

Vigila la presión de las ruedas de tu vehículo, ya que una presión inferior a la recomendada provocará mayor consumo de combustible, y una presión excesiva, mayor posibilidad de accidente o falta de adherencia en carretera.

También ten cuidado con el peso que le colocas a tu coche en un viaje, ya que, en ocasiones, pensamos que nuestro coche es una «mula de carga» y lo sobrecargamos de maletas. Esto puede provocar mayor consumo y desgaste de la amortiguación, así como un sobrepeso que provoque una denuncia por exceso de peso.

Aire acondicionado

Desde Sánchez i Morelló te recomendamos que, si circulas a una velocidad inferior a 50km/h bajes la ventanilla y disfrutes del refrescante aire. De lo contrario, si vas por carretera, autovía o autopista a mayor velocidad, utilices el AACC. Esto es debido al consumo del aire en compensación con el depósito de combustible, ya que es verdaderamente notorio el gasto que produce. En contrapartida, al viajar a mayor velocidad, el aire exterior provoca mayor resistencia en el interior del vehículo y provoca un mayor consumo.

Desaceleración

Recuerda frenar poco a poco y no de golpe o con freno motor a gran velocidad. Esto provocará mayor desgaste de las pastillas de freno y menor posibilidad de rotura de motor.